Una de las caraterísticas fundamentales de las molduras exteriores de telgopor de alta densidad es que están recubiertas con un producto plástico-elástico. Esto hace que sean ideales para dar un acabado excepcional en puertas, ventanas y cornisas, resaltando la parte alta de la construcción.

Gracias a su versatilidad, las molduras de telgopor pueden ser cortadas con serrucho, sierrita o amoladora, y se adhieren fácilmente utilizando Klauckol, como si estuvieras colocando cerámica. Una vez instaladas, se sellan las uniones y están listas para ser pintadas con cualquier tipo de pintura o revestimiento, adaptándose a tus preferencias de estilo.

Destacando su practicidad, las cornisas vienen con sistema de colocación, facilitando aún más su instalación. Con este sistema, lograrás un resultado impecable sin complicaciones.


Las molduras de telgopor son notablemente más ligeras en comparación con las de hormigón. Esta característica facilita su manipulación e instalación, lo que puede agilizar el proceso de trabajo y reducir los costos asociados. Las molduras de telgopor ofrecen ligereza, economía, facilidad de fabricación y propiedades de aislamiento térmico y acústico.